Repertorio Misa Pontifical ante la imagen de Ntro. P. Jesús del Gran Poder (II)

La misa

que interpretaremos ante Jesús del Gran Poder será la Missa Brevis en Sol Mayor KV 49, compuesta por Mozart a la temprana edad de 12 años, según atestigua el catálogo de sus obras realizado por su padre, Leopold. Fue la primera misa completa compuesta por el salisburgués.

A pesar de ser una Missa Brevis, supera con creces lo que se entendía por tal en aquella época, sin contravenir las indicaciones del arzobispo Colloredo. Así, vemos que las piezas que la componen carecen de introducción instrumental, así como de pasajes para instrumentos solos.

Además, la mayor parte del texto se presenta en estilo homofónico, excepto algún pasaje fugado. Al parecer, estas indicaciones eran una respuesta a los excesos de los castrati y los compositores italianos, contagiados del estilo operístico que se colaba sin ambages en la liturgia.

 

Otra de las peculiaridades de esta misa, es que Mozart añade a los violines una viola, en lugar del habitual cello.

 

El Kyrie presenta una unidad temática clara, y en él es posible rastrear las huellas de los maestros de la época pre-barroca, bien estudiados por Mozart. En él las cuerdas van colla parte, es decir, cada una de las voces es doblada por un instrumento. Sirva como curiosidad que el Violín I en lugar de doblar la voz de soprano, asume la voz de  las contraltos, pero una octava más alta.

 

En el Gloria los instrumentos abandonan dicho esquema instrumental para que su voz cobre independencia. Tras un inicio coral, se impone la voz de la soprano, quien deja paso a las otras voces que van componiendo unas suertes de canon a dos  voces, dotando de unidad a la sección.

El coro se abre paso nuevamente aclamando “Qui tollis peccata mundi” para dar paso al recogimiento de los solistas, a dúo nuevamente, que de forma humilde y recogida claman misericordia.

A partir de esa sección predomina el estilo coral homofónico hasta dar paso nuevamente a la soprano solista: “Quoniam tu solus sanctus”, para cerrar con una breve fuga encomendada al coro.

El Sanctus adopta casi en su mayor parte el estilo homofónico en la presentación del texto, contribuyendo, además, con el uso de notas largas a dotar solemnidad a este pasaje, el cual se cierra con un Hossana que presenta un marcado ritmo sincopado.

 

El Benedictus recae en la voz de los solistas, creando dos grupos, en el interior de los cuales se entrelazan las voces de forma delicada tejiendo el texto: “Benedictus qui venit in nomine Domini”, el cual se repite a continuación por las cuatro voces de forma homofónica.

 

 

 

El “Agnus Dei” en su primera sección destaca por una tensión musical conseguida a través de la repetición de una misma nota en gruppettos de corchea que contrasta con las notas largas en que el coro expone el texto, alternando primero en forte y luego en piano.
Dicha tensión se resuelve con el cambio de compás, pasando de un compás binario a un 3/8, mostrando un espíritu alegre, que simboliza la función litúrgica de este pasaje , conducir al momento de la comunión, en el que el hombre comparte el regocijo del banquete eucarístico.
 
 
 
 
Contenido origen de la entrada: @cmfsevilla Twitter

2 Respuestas

  1. Conchi

    Muy buenas letras para ilustrar un sueño hecho realidad, P Fran.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *